Gánate el amor y la confianza de tu perro en 3 pasos

No le vas a enseñar a amar a un perro. Lo hace con naturalidad, porque es íntegro y sincero, tanto cuando le gusta alguien o algo como cuando no le gusta. Y ser amado por tu compañero canino se aprende.

Es pues entendiéndolo, cuidándolo y dedicándole tiempo como conseguimos ganarnos el cariño de nuestro perro.

¿De qué manera puedes conseguirlo? Aquí tienes los 3 pasos principales para ganar el amor y la confianza de tu perro

1/3. Asegúrate de que esté bien integrado en tu familia.

1. Establecer claramente su lugar y función. Al igual que sus antepasados, los perros necesitan una buena organización social dentro de su familia. Y en esta, es el amo, por lo tanto tú, quien debe ser capaz de hacerle entender al perro que tiene un lugar pleno en la familia. Solo entonces te respetará y te amará. Sé un ser amoroso, cariñoso y protector al frente de tu familia; esto tranquilizará a tu animal y lo animará a seguirte pase lo que pase.

2. Coherencia y constancia. Estas son las 2 palabras clave. Tu perro espera que actúes como una persona confiable. Necesita sentirte para obedecerte, respetarte y no caer en un estado de confusión. Sé consecuente y constante poniendo límites que no debes traspasar, manteniendo prohibiciones (lo que no está permitido un día nunca debe tolerarse después) y elogiándolo cuando actúa en la dirección correcta.

3. No descuides su socialización. Los perros deben poder conocer a sus compañeros, a otros animales y a los humanos. Así, puede acostumbrarse a la presencia de otros seres y no se angustia al cruzarse con ellos. La socialización es un aspecto fundamental en el adiestramiento canino. Determina en gran medida su comportamiento.

2/3. Garantizar su educación y aprendizaje.

1. Adapta la forma en que te comunicas. Usa palabras y posturas simples y claras para que tu perro sepa lo que esperas de él. Aprende también a descifrar su lenguaje corporal.

2. Enséñele a obedecer órdenes básicas. Para que tu perro adopte un buen comportamiento, es necesario que le enseñes una serie de órdenes básicas, como «siéntate», «túmbate», «talón», etc. Al mismo tiempo, asegúrate de corregir sus pequeños defectos, como la terquedad, el miedo o la agresividad, llamándolo firmemente al orden, pero sin brutalidad.

3. Adopta una entonación suave cuando le hables. Tu perro es muy sensible al tono que usas cuando le hablas. No importa el contenido, percibirá fácilmente tu alegría o tu ira según tu entonación y reaccionará en consecuencia. Comunícale tu bondad y amor hablándole con voz tranquila.

4. Premia el buen comportamiento. En lugar de castigarlo, confía en el refuerzo positivo para alentarlo de manera más efectiva a actuar de la manera correcta. Las caricias y las golosinas son sus mejores activos durante la educación. Así, tu amigo de 4 patas estará encantado de hacerte feliz obedeciéndole.

5. Llamarlo al orden, pero sin castigarlo. Los castigos pueden ser contraproducentes. Si hace algo estúpido en tu presencia (después del hecho, no ayudará porque no hará la conexión), repréndelo con un firme «no». Sin gritos, sin violencia.

3/3. Cuídalo mucho

1. Sé cariñoso cuando se porta bien. Nunca prives a tu perro de tu cariño, pero aprende a dárselo en el momento adecuado: cuando su comportamiento es bueno. Si lo acaricias y lo alabas cuando acaba de hacer algo estúpido, solo estás reforzando su sentimiento de que va en la dirección correcta, cuando no es así.

2. Apuesta por las caricias. No es ningún secreto que a los perros les encantan los mimos. No hay nada como esto para fortalecer su vínculo, porque le hacen mucho bien. Simplemente aprende a identificar las áreas donde a su mascota le gusta que lo acaricien y las áreas donde no le gusta que lo toquen.

3. Apuesta también por los dulces. Son perfectos no solo para fomentar su aprendizaje, sino también para reforzar su interés por ti. Los perros no son malagradecidos, todo lo contrario. Ten cuidado, sin embargo, de no abusar de ellos. El riesgo de obesidad nunca está lejos. Reserva golosinas para la educación.

4. Comparte actividades. El ejercicio es bueno para ti y para tu perro. Necesita esforzarse, ejercitar sus músculos, su coordinación, su sistema cardiorrespiratorio y sus sentidos. Caminar, trotar y otras disciplinas (agility, frisbee dog, etc.) a realizar juntos también ayudan a estrechar los lazos.

5. Juega con tu perro. Pasar tiempo y compartir buenos momentos con tu perro es fundamental para su equilibrio emocional. Y eso solo aumentará su amor por ti. No pierdas ninguna oportunidad de jugar con él.

6. Deja que se quede contigo. Necesita que te quedes cerca de él, que sientas tu calor. Le encantará dormir la siesta a tu lado, observarte o simplemente saber que estás presente a su lado.

7. Dale juguetes. Para divertirse, aliviar el estrés y combatir el aburrimiento, tu perro necesita objetos propios. Un hueso para masticar, una pelota o cualquier otro juguete adaptado (cuidado con sustancias tóxicas y objetos que puedan lastimarlo o enfermarlo) le vendrían perfecto.

8. Cuida su alimentación. Asegúrate de que lo que come sea tan saludable como le gusta. Al tratarlo, obtendrá más fácilmente su afecto y gratitud.

9. Cepillado y arreglo personal. A tu perro le encanta que lo cepillen. El efecto es comparable a la caricia y le da mucho bienestar. Juntos, esto ayuda a garantizar su higiene y a deshacerse del cabello muerto. Las sesiones de cepillado y aseo son también excelentes momentos de intercambio y complicidad.

10. Rascarle la barriga. Nuevamente, este es un regalo que a la mayoría de los perros les encanta. Además, el tuyo no dejará de hacértelo entender poniéndose de espaldas.

11. No tengas miedo de agacharte cuando hables con él. De vez en cuando, arrodíllate o agáchate para estar a su nivel y darle cariño.

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