¿Qué hacer si mi perro se come un hueso?

En algún momento todos los que tenemos perros nos hemos preguntado qué hacer si mi perro se come un hueso. En este post te exponemos una situación muy realista que resolverá tus dudas.

¿Qué hago si mi perro se come un hueso de pollo?

Estabas viendo el gran partido en la televisión cuando te distrajiste lo suficiente como para que tu perro, Buddy, robara los huesos de pollo que estaban en la mesa. Después de una cena familiar de pollo frito, los niños tiraron sus platos en el bote de basura, pero alguien no cerró la tapa con fuerza y ​​Buddy no se pudo resistir. O tal vez alguien hizo un picnic antes y dejó un hueso de pollo que Buddy olió y se comió durante su caminata nocturna.

Sí, todos hemos pasado por esto. ¿No están los perros intrínsecamente hechos para comer y digerir bistec, pollo, jamón o costillas? Bueno, no exactamente. Pero, antes de llevar a Buddy a la clínica, aquí hay algunas cosas que debe considerar. Aunque los perros y los huesos siempre han ido juntos, los huesos cocidos, no crudos, pueden ser peligrosos.

Los huesos crudos, sí, incluso los huesos de pollo crudos, en realidad son bastante beneficiosos para los perros. Además de aportar calcio, fósforo y otros minerales y nutrientes, estimulan la producción de enzimas salivales que mantienen los dientes y encías limpios y saludables, y son una excelente forma de proporcionar estimulación tanto mental como física, evitando el aburrimiento o el mal comportamiento. Recuerda siempre supervisar a tu perro mientras mastica.

Los perros pueden comer huesos de pollo y pollo en general? - Mascotas  Amadas

Los huesos cocidos, por otro lado, a menos que hayan sido etiquetados como seguros para perros, deben evitarse. Sí, incluso el hueso de la costilla por el que su perro ha estado salivando mientras cenabas debe irse a la basura y no al plato de tu perro. Los huesos cocidos se secan y se vuelven quebradizos. Cuando un perro los mastica, los huesos cocidos pueden agrietarse y astillarse provocando dolorosos cortes en la boca y las encías o, peor aún, pueden provocar asfixia, lesiones internas, órganos perforados y la muerte.

Aún así, a pesar de sus mejores esfuerzos, tu perro ha comido un hueso cocido. ¿Qué tienes que hacer?

1. Cuando Buddy agarra los huesos cocidos

Porque los huesos cocidos pueden astillarse en la boca, garganta y revestimientos digestivos de un perro; por lo tanto, causando lesiones graves e incluso la muerte, es muy importante que primero te asegures de que, justo después de que tu perro haya agarrado los huesos, no se esté ahogando con ellos. Sabrá que los huesos se han alojado en la garganta de tu perro si comienza a tener arcadas, a vomitar, a beber en exceso, a lamerse los labios, a caminar de repente con ansiedad o a tener dificultades para sentarse cómodamente.

2. Cuando Buddy ya haya ingerido los huesos

Si el perro ya ha comido la comida prohibida y no parece estar ahogándose ni experimentando ningún tipo de angustia, es probable que esté bien. No obstante, es fundamental que permanezcas atento a su estado durante los próximos días. Asegúrese de que pueda pasar los huesos a través de las heces. Puedes intentar darle a tu perro algo suave, como pan blanco, para que le sirva de cojín en el estómago. De esta manera, el delicado revestimiento digestivo puede protegerse de los arañazos con los bordes irregulares de los huesos.

Evidencia 3.2 Determinación del mejor m...- Mapa Mental

Debido a que la perforación de órganos es una amenaza real cada vez que una mascota ingiere objetos afilados, es imperativo que prestes atención a una posible hemorragia interna. Durante las siguientes 12 a 72 horas, permance alerta a los signos de heces con sangre, dificultad para defecar, hinchazón del estómago, vómitos, comportamiento nervioso o ansioso o cualquier otra forma de malestar abdominal. Si ves que el perro presenta alguno de estos síntomas, busca atención médica de inmediato. Si después de 72 horas aún no ha encontrado ningún fragmento de hueso en sus heces, llévalo a que un veterinario lo examine.

3. Aprende de la experiencia

Siempre es mejor prevenir que curar. Lo mejor que puede hacer después de este aterrador incidente es aprender de él y asegurarse de que no vuelva a suceder nunca más. Toma medidas de precaución vigilando mejor a Buddy, comprando un bote de basura más seguro para los perros y asegurándote de que los restos de la mesa no estén en ningún lugar accesible para el perro.

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